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jueves, 13 de octubre de 2016

Pik Nik en Ruzafa

Tenía pendiente esta reseña desde hace tiempo. Como de costumbre, esta zona de Ruzafa la descubro gracias a mi italiana favorita. Y esta ve me llevó a merendar a Pik Nik.

El local está dividido en dos: uno más restaurante y otro pastelería. Como íbamos a merendar, nos decantamos por el lado dulce de la pastelería, que dentro no tiene casi sitio para estar, así que nos pusimos en la terraza que tiene en la acera (implica ruido, coches aparcando a 10cm de tu silla...). Pero por lo que vi la zona de restaurante ya está mejor montada.

En cuanto al servicio, el chico que nos atendió fue muy majo y rápido. Sí que es verdad que el precio no va muy unido a la calidad... Nos pedimos unos zumos naturales que estaban muy buenos y el tamaño era adecuado al precio. Sin embargo la tarta, que elegimos la de oreo, el trozo era grande pero estaba muy seca. Era como si llevara cortada días, y pagar casi 4€ por eso me pareció exagerado.
 Me gustaría volver pero para probar las ofertas de buffet libre que tienen, de almuerzo o de pizzas, a ver si la parte salada se les da mejor. El precio pinta bien, desde unos 10€ según el día de la semana que vayas.

Establecimiento: 2/5
Servicio: 4/5
Comida: 2/5
Precio: 3/5
Valoración global: volveré para darle una oportunidad a la parte de buffet, pero no me vuelvo a pedir tarta.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Crêperie Bretonne Annaíck de Valencia

Antes de verano me hablaron de este sitio y hace poco que fui a probarlo. Crepes dulces y salados en un local con una decoración bastante curiosa. 
El Crêperie Bretonne Annaíck es pequeño y está situado frente a la catedral de Valencia, en la calle Bordadores 6 (para reservas: 963.153.524). También está en Vigo, Manresa, Barcelona, Lleida y Girona. 
Tiene un autobús rojo dentro (sí, haciendo de barra, muy original) y en las mesas dejan ceras de colores para que puedas pintar el mantel de papel mientras esperas. Las paredes están repletas de dibujos y hay una lámpara hecha con botellas de vidrio. Es muy curioso.

En cuanto a la atención... fueron rápidos al sentarnos y servirnos, alguna que otra broma, pero nada del otro mundo. No fue uno de esos sitios en los que recuerdas al camarero. 
No sé si es por la ubicación, pero es un poco caro. Las crepes son grandes y completas, pero los 20€ por persona no te los quita nadie (pidiendo una salada, una dulce y un agua).
Las habría probado todas si pudiera, pero me decidí por la Bergère con champiñones, queso de cabra, bacon, crema de leche y cebollino. 
Y por supuesto no me iba a perder el dulce, que no innové mucho y pedí la Choconuts de crema de cacao con avellana.

 









Podéis consultar la carta aquí, sin precios, que se ve que varían de una a otra. Y si os interesa un poco de historia bretona, en su web podéis descubrir el origen de estas tortas bretonas que llamamos crepes.

Establecimiento: 4/5
Servicio: 3/5
Comida: 4/5
Precio: 2/5
Valoración global: quiero volver y probar otras diferentes. Pero gastarme 20€ en cada salida... tendrá que ser una ocasión especial o compartir postre ;)

viernes, 1 de julio de 2016

Delicious de Ses Salines, en Valencia

Durante la feria del libro de Valencia, unas cuantas fuimos a comer a Delicious. Aunque fuimos sin reserva, no hubo problema y enseguida nos dieron mesa. Comida casera y un trato de lo más familiar. Nos sentimos muy cómodas durante toda la comida y no nos metieron prisa en ningún momento. Nos sirvieron muy rápido y todo estaba buenísimo.

Está situado cerca de artes gráficas y la alameda. En la calle Armando Palacio Valdés, 17. Tiene un menú del día que va variando y tiene diferentes precios:
- Menú con bebida y postre: 10,50€
- Medio menú: 8,50€
- Menú con bebida, postre y café: 11€
Como podéis ver en la foto, la carta es igual que los platos: muy casera. Con una parte impresa y después los huecos para rellenar con el menú del día (necesitamos un poco de ayuda para descifrar algunos platos).
El precio está muy bien para la cantidad que se come, y además con calidad. Como éramos muchas probamos diferentes platos, todos muy ricos. Yo no pude acabarme el segundo plato de lo llena que estaba. Y estoy deseando volver para comerme yo sola los fideos socarrats, que solo pude probar un poco.




Establecimiento: 3/5
Servicio: 4/5
Comida: 4/5
Precio: 4/5
Valoración global: volveremos seguro. Os dejo la foto de la comida, con el que nos atendió incluido ;) Gracias a mis chicas del club de lectura, que me sacan de casa para que pueda hacer estas reseñas y me dejan hacer fotos a sus platos.

Podéis seguir a Delicious en Facebook y así enteraros de los nuevos platos que van haciendo. Y no solo es restaurante, también es panadería.

viernes, 17 de junio de 2016

Canalla Bistro, en Ruzafa

Me encanta tener esta sección y que sea una excusa para que me lleven a cenar a un sitio nuevo, en el que además hay que reservar. 
En este caso al barrio de Ruzafa de Valencia, al Canalla Bistro. Un local de esos que llaman "nueva fusión", porque el chef ha estado en mil lugares y ha decidido crear platos únicos, haciendo que viajes a través de la carta ideada por Ricard Camarena.

Es uno de esos sitios que vas una vez, y si repites es porque puedes permitírtelo. Porque yo volvería si pudiera para probar el resto de platos.
Lo que más me llamó la atención del local: su decoración. Muy sencilla, como si estuvieras en un almacén. Un espacio estrecho y alargado, con las mesas quizás demasiado juntas. La música suave y el personal muy servicial. En todo momento dispuestos a ayudar y atentos. Cada vez que sirven un plato explican qué lleva y la mejor manera de degustarlo.
Por lo menos es un sitio en el que se puede mantener una conversación tranquilamente. Sin prisas y sin tener que levantar la voz.
En cuanto al precio... a la carta salen unos 25€ por persona, hay un menú para compartir a 26€ por persona, y tienen menú de medio día.

Todo lo que probé estaba muy bueno, y habría comido mucho más si no fuera porque el plato principal era demasiado grande.
Como entrantes dos pequeños bocados: un Cucurucho crujiente de salmón, aguacate y wasabi; y un Pastisset de aguardiente, boniato y foie gras.
De plato principal me pedí el Sandwich de Pastrami estilo Kat'z, que por lo que he leído es de lo más solicitado. Estaba riquísimo, pero es muy grande para mí sola, casi mejor para compartir porque además viene partido a la mitad.
Y el postre... creo que lo elegí antes incluso que el resto de platos. Nuevas texturas de chocolate de 2015, con una gran bola de ferrero, chocolate caliente, bizcochitos y una lámina de oro. Sencillamente perfecto para relamer el plato.


Establecimiento: 3/5
Servicio: 5/5
Comida: 4/5
Precio: 3/5
Valoración global: volveré aunque sea a probar el menú del día, que de lunes a viernes es a 15,50€ por persona y no tiene mala pinta.

En la página web podéis consultar todo el menú, precios, el local, noticias... http://www.canallabistro.com/

martes, 24 de mayo de 2016

La Parrusseta, en Ruzafa

Tenía pendiente esta entrada desde hacía tiempo. Mis "locuelas" me sacan de cena por Valencia cada dos por tres (gracias!!) y en una de nuestras últimas salidas fuimos al barrio de Ruzafa, a La Parrusseta. Un bar con carta y menú, que fue la opción que elegimos nosotras para cenar. Si no recuerdo mal fueron 14€ con la bebida y comimos muy bien, variado y nos sobró un poco. También tienen un menú de 20€ que ya entra bebida ilimitada (en nuestro caso no lo amortizaríamos).
La comida es casera y con una carta extensa en tapas.

El personal agradable (me llamó la atención que una de las camareras no hablaba español), y la decoración del local es del estilo que a mí me gusta. La única pega es quizás el ruido, al ser pequeño las mesas están bastante juntas y cuando se llenó teníamos que hablar a gritos casi. 

Nosotras escogimos 5 entrantes y salíamos a una pieza cada una, para probarlo todo está muy bien. Camembert frito con salsa de frutos rojos, mousse de pato con mermelada, crujiente de langostinos con patata, ensalada de jamón y queso de cabra, y unas patatas con bacon y queso.
De plato principal ponen en el centro una bandeja para compartir, nosotras elegimos el solomillo, con pimiento verde y patatas fritas. La carne estaba tierna y de sabor muy buena, además calentita.
Y por último el postre... Calabaza asada, tarta de queso, tarta de chocolates, tiramisú y natillas. A mí el único que me gustó fue el de queso, el resto para mi gusto estaban muy fuertes de sabor.


Establecimiento: 3/5
Servicio: 4/5
Comida: 4/5
Precio: 4/5
Valoración global: es un sitio al que volvería, para así probar más tapas, porque hay muchas para elegir y me he quedado con ganas de saborear algunas...

jueves, 19 de mayo de 2016

Véneta, heladería italiana en Valencia

Se acerca el verano y ya apetecen los helados. Por eso hoy os recomiendo un sitio que descubrí el otro día y que ya hemos adoptado. Esta justo al lado de la catedral de Valencia, se llama Véneta y ha ganado durante varios años el primer premio al mejor helado de España (tienen también establecimiento en Puerto de Sagunto).

Y con ese reclamo del mejor helado fuimos a probarlo. Delicioso. Un helado de galleta y chocolate que no empalaga, yo me enamoré. Además el local es pequeñito pero en la planta de arriba tiene mesitas y se está muy bien. Todo decorado en blanco y colores claros que dan luminosidad y amplitud. Pese a estar ubicado en una zona bulliciosa, dentro se estaba tranquilo y pudimos pasar un buen rato charlando.


Es caro, pero se paga tanto la calidad como el estar en pleno centro turístico. La tarrina de 2 sabores cuesta 3,50€ (en cono de galleta eran 4,20€ si no recuerdo mal). Eso sí, las llenan mucho. También tienen tartas caseras, cafés... un poco de todo.
Tuvimos que esperar un poco para ser atendidas, ya que no salía nadie. Pero después el chico fue muy agradable.

Establecimiento: 4/5
Servicio: 3/5
Comida: 4/5
Precio: 3/5
Valoración global: volveremos a darnos un homenaje de vez en cuando. Ya que como pocos helados, por lo menos que sean buenos (y bajo en grasas y calorías, puestos a pedir).

Dirección: Calle Bordadores 8, Valencia. En su Facebook podéis haceros los dientes largos con las fotos de helados y tartas.

jueves, 28 de abril de 2016

Mediterránea de Hamburguesas 2, en Valencia

Hace tiempo os hablaba de mi experiencia en Mediterránea de Hamburguesas, pero de su establecimiento de Ruzafa. Hoy os quiero contar cómo me fue en el que tienen cerca del Carmen, porque la experiencia ha sido mucho mejor, e incluso he repetido varias veces.

El local es mucho más amplio, aun así los fines de semana se recomienda reservar (hay dos turnos de cenas: a las 9 y a las 11). Las mesas altas no son muy cómodas, pero las normales es mejor opción, siempre que no te sienten con desconocidos al lado, que eso es algo que a mí no me gusta, prefiero una mesa para nosotros.
El aspecto del sitio parece que se haya quedado a medio reformar, lo que le da el encanto de una vieja fábrica. Incluso en la decoración han mantenido esa temática.

El personal es muy amable, siempre que hemos ido nos han tratado muy bien y han tenido mucha paciencia cuando he ido con gente especial. El único que alguna vez nos ha puesto mala cara es el encargado, pobre avinagrado. 
El sitio está limpio, incluso los baños. Aunque también es verdad que siempre he ido a cenar en el primer turno, no sé cómo estarán más tarde. Lo único que no me acaba de gustar, y que lo hay en muchísimos sitios, es que no tengan dosis individuales de ketchup y mostaza, sino que están en bote encima de la mesa. Hace tiempo que está en marcha una normativa europea que prohíbe la utilización de botes rellenables, todavía no ha llegado con contundencia a España, pero poco le falta. Y es que no sabes qué ha podido hacer el anterior comensal, quién sabe si se ha dedicado a escupir dentro del bote... Supongo que es mejor no planteárselo o no saldríamos de casa.

A mí no me afecta, pero no es un sitio al que puedan ir los vegetarianos, creo recordar que solo puede optar a un plato de toda la carta.
He probado tanto la hamburguesa Dijon (no me ha gustado por el sabor fuerte que tiene) y los dos sandwiches: el de dos quesos (pan tramezzini, jamón cocido, queso cheddar, queso brie y cebolla caramelizada) y el bikini (pan tramezzini, mozzarella de búfala, jamón ibérico y aceite de trufa).
No sabría con cuál quedarme, pero sé que si repito pediré uno de los dos (aunque el bikini da bastante sed después). Eso sí, no se pueden modificar los ingredientes porque ya los tienen montados, no quiero pensar desde cuándo. Por eso sirven tan rápido...

Sandwich Bikini

Las hamburguesas pueden ser de ternera o de buey (o las especiales que son de pescado, pollo, una vegetariana...). Y se puede elegir el tipo de pan: el de siempre de hamburguesa, una coca valenciana (solo es la base, sin tapa) o uno como si fuera pan de chapata rústico. En este enlace podéis consultar toda la carta que tienen.

En cuanto al precio, contando con la bebida y sin entrante ni postre, sale a unos 10 o 12€, los postres están sobre los 5€ y los entrantes sobre unos 6€. Según cuál sea el plato principal la sensación será de haber pagado un precio justo o no. Yo cuando he ido he pagado 10€ por un sandwich y el agua, así que lo veo caro por muy bueno que esté.

Como curiosidad: una vez al año hacen el "Burger Challange". 10 rivales, 60 minutos, 2.5kg de hamburguesa y el premio es tu peso en cerveza Amstel. Aquí os dejo el enlace para inscribirse en la competición (suele ser en febrero...).

Establecimiento: 4/5
Servicio: 4/5
Comida: 4/5
Precio: 3/5
Valoración global: ya hemos ido varias veces y seguiremos yendo cuando estemos por el centro (al de Ruzafa no vuelvo). He llevado una vez a mis padres, y ellos son mucho peores que yo a la hora de comer fuera (es lo que tiene haber vivido toda la vida en el negocio de la restauración), y han salido contentos.

Gracias a mis Locuelas por llevarme para que le diera una oportunidad. Sé que sacrificáis la dieta para que GastroTurismo tenga reseñas ;)

martes, 22 de marzo de 2016

Fiaskilo, en Valencia

He ido ya dos veces a Fiaskilo, un local pequeño de comida italiana en la calle La Paz de Valencia. La primera vez estuvo muy bien, pero la segunda no tanto... Será la diferencia entre ir a cenar dos o comer catorce.

El local está limpio y no tiene gran misterio. Aunque llama la atención la decoración de la pared. La primera vez el servicio fue muy atento y rápido, pero la segunda fueron bastante desagradables y, aunque sabían de antemano qué platos tomaríamos, fueron un poco lentos.
En cuanto al precio está bien para ser en pleno centro, tiene tanto carta como menú. La comida está buena, aunque según el plato se pueden pasar con las especias y más vale que tengas agua a mano las siguientes horas.

En mi caso elegí el medio menú, de 7.50€. Nos pusieron en el centro para picar pan con tomate (se quedó corto porque creo que alguna no llegó a catarlo...). De primero yo elegí Risotto con salchicha y setas, que no se diferenciaba apenas de las otras variedades que pude probar. Los platos eran abundantes, con medio menú se puede comer bien.
 Y de postre tiramisú casero, que debo reconocer estaba muy rico.
El menú incluía bebida, pan y café.

Os dejo imágenes de la carta:


Establecimiento: 3/5
Servicio: 1/5
Comida: 3/5
Precio: 3/5
Valoración global: cuando fui la primera vez pensaba que era de los sitios a los que llevar a alguien, pero después de la última visita... mejor buscar otro italiano.

lunes, 14 de marzo de 2016

Brin, en Monreal del Campo (Teruel)

Solemos ir bastante al Brin, un restaurante con hotel típico de polígono. Situado en Monreal del Campo (Teruel), justo en la entrada. Siempre salimos empachados porque los platos son muy abundantes y el menú es muy barato. Perfecto para cuando no nos apetece cocinar y fregar platos.

La presencia del local deja bastante que desear, es muy cutre aunque limpio. Pero las chicas son majas y atentas. No hay uniformidad y la carta está escrita a mano, aunque se han modernizado un poco y en algunas cartas incluso hay aviso de alérgenos. Quizá lo que menos me gusta es que cuando aun no has acabado un plato ya tienes el siguiente al lado para seguir comiendo. 

La comida suele estar muy buena y los platos son grandes. A veces creo que con pedir solo el primero ya tendría bastante. El menú incluye: primero, segundo, postre, bebida, café y pan. Todo por solo 10€.
Siempre con mucha variedad de platos caseros para elegir, y lo mejor es que las carnes se hacen a la brasa al momento. Lo malo es que si vas a última hora es posible que algunos platos ya no los tengan.

Nosotros la última vez pedimos: de primero macarrones boloñesa y revuelto de setas y huevo (que estaba buenísimo). De segundo san Jacobos (cómo me gusta la fritanga) y churrasco (esta vez se quedaron cortos y una de las tiras estaba demasiado cruda).
De postre: soy fan de las natillas, es raro que pida otra cosa. Y probamos la cuajada. Todo en cantidades indecentes.



Establecimiento: 2/5
Servicio: 3/5
Comida: 4/5
Precio: 5/5
Valoración global: vamos por lo menos una vez al mes, así que obviamente lo recomiendo y volveremos.

lunes, 7 de marzo de 2016

Rest. Molino Bajo, Monreal del Campo (Teruel)


























Hoy nos vamos un poco más lejos, a un hotelito rural situado en Monreal del Campo (Teruel). Un antiguo molino reformado que se ha convertido en un lugar con mucho encanto. El Molino Bajo tiene pocas habitaciones y un comedor pequeño, pero es perfecto para alejarse y desconectar.

Aunque al entrar todo parece perfecto y el ambiente maravilloso, tiene varias pegas. Las plantas están casi todas secas y muertas, y el mobiliario de la parte de cafetería y restaurante no casan con la temática rural. las habitaciones no puedo opinar porque no las he visto. Eso sí, está limpio, recogido y, en nuestro caso, la atención fue muy personalizada (estábamos completamente solos). Es todo muy casero, no hay uniformes y solo están la pareja propietaria. 
El restaurante tranquilo y espacioso, con música de fondo y se está muy bien siempre que no se dejen la puerta que conecta con el bar abierta. Los centros de mesa me parecieron curiosos, hechos con botellas de vidrio y decoradas con espigas segas. Las vistas que teníamos eran campos, nada de asfalto.

En cuanto a comer. Está la opción de carta (elaborada, variada y bien de precio) o el menú del día, que no está escrito en ningún lado, sino que te lo dicen, y eso para nosotros pierde muchos puntos. Además no daban muchas opciones: 3 primeros y 3 segundos.


Nos decantamos por el menú del día:
- De primero berenjenas rellenas. Con exceso de bechamel, pequeña pero caliente, rica y recién hecha.
- De segundo: rollito de lubina con espinacas y queso (el pescado estaba seco, la presentación muy mona y las espinacas muy ricas). Pechuga de pollo con salsa de miel y mostaza (la salsa muy buena y era insuficiente, algunos trozos de pollo un poco secos y había demasiada cebolla).
- El menú es postre o café, no entran las dos cosas. Escogimos unas natillas (con demasiada canela, faltaba la galleta y muy poca cantidad) y una tarta de chocolate tipo mouse (suave, rica pero porción justita).
- Café e infusión, me gustó porque no era de bolsita.
- Las bebidas eran grandes (ojo, los refrescos no entran en el menú) y una cestita de pan con 5 trocitos.

No salimos con hambre, pero podríamos haber comido más. Las cantidades eran algo escasas.
En cuanto al precio: 11.50€ el menú (a parte pagamos el café, el té y el refresco). En total para dos nos salió por 27€. Caro para lo que comimos.





Establecimiento: 3/5
Servicio: 3/5
Comida: 3/5
Precio: 3/5
Valoración global: volvería a tomar algo o merendar para estar en el saloncito tan cuco que tienen, pero no para comer en el restaurante.

jueves, 25 de febrero de 2016

Los Toneles, en Valencia

Hace mucho tiempo que tenía pendiente esta reseña. Casi desde el momento en que la sección GastroTurismo comenzó, supe que Los Toneles no podrían faltar.
Es un bar de los de siempre, situado entre la plaza de toros de Valencia y el ayuntamiento. La calle Ribera es una peatonal muy transitada por turistas y con bastantes restaurantes. Pero Los Toneles es un lugar emblemático.

Ya cuando mis padres eran novios (allá por los ochenta) iban a comer el bocata de calamares. Y ahora, casi 30 años después, yo acudo a menudo con mis compañeras del club de lectura.

Es un local pequeño, en el que no reservan mesa y siempre está lleno. En verano no hay problema porque se está muy bien en la terraza, pero cuando refresca... no es fácil encontrar una mesa para más de 4.
Está limpio y reformado, aunque no ha perdido la esencia. En cuanto al servicio diré que depende del camarero que toque. He ido días en los que ha sido una fiesta y nos han atendido muy rápido y bien, y otros en los que al camarero se olvidaba de nosotras (me quedaré con lo bueno que ha sido más abundante).
La comida... hay mucha variedad de tapas, pero a lo que realmente se va es a comer un buen bocadillo de calamares (la foto no le hace justicia, tiene mucha mejor pinta pero no soy buena fotógrafa). Los hacen contundentes y no se ve para nada el pan vacío. Y en cuanto a cantidad, calidad y precio está muy bien. Normalmente suele salir a unos 5€ el bocadillo con la bebida. Lo que aquí suelen llamar precios populares.
Bocadillo de calamares con "allioli"

Establecimiento: 3/5
Servicio: 3/5
Comida: 4/5
Precio: 4/5
Valoración global: las chicas del club de lectura somos fieles al bocata de calamares, así que seguiremos yendo siempre que podamos.

martes, 9 de febrero de 2016

Bacco d.o.c., en Valencia

Nos vamos de cena romántica al centro de Valencia, en el barrio de Carmen. A un italiano que llama la atención desde el primer momento por su decoración. Se acerca San Valentín y es posible que algún incauto caiga en la tentación de reservar mesa en Bacco d.o.c., así que mejor os pongo en antecedentes.

El restaurante está en la calle de los Derechos, 29. Es muy fácil de encontrar y engaña a primera vista. Hasta que no estás dentro sentado y te fijas en los pequeños detalles, no ves lo dejado que está. 
Algunas partes de las paredes rota y con el corcho a la vista, agujeros en el suelo (cuidado con los tacones si os toca comer en la planta de arriba) o unos baños más propios de un pub cutre que de un restaurante caro.
El ambiente muy romántico, luz tenue, una vela en la mesa y la sensación de estar en una cueva. Pero apenas hay espacio entre las mesas. Si te toca como a nosotros la primera, tendrás todo el rato a los camareros pasando por detrás y dándote golpecitos.
El servicio amable y rápidos, pero tampoco nada del otro mundo. En cuanto a la carta... la que nos dieron a nosotros no tenía nada que ver con la que aparece en internet. Muy escasa, para ser una pizzería solo tenía 3 pizzas a elegir. (Aquí podéis ver la carta que no nos dieron a nosotros).

Y ahora llega nuestra gran decepción: la comida. Para picar pedimos un carpaccio de pulpo, que había más plato que comida. Me dicen que es pulpo y no me lo creo, el sabor era a mar, pero nada que ver. Una decepción.
El plato principal ya puso la guinda. El entrecot (llamado Tagliata con Rucola e Grana Padano) estaba frío, poco hecho y ya cortado. 
En cuanto a la pizza Bacco solo puedo decir que no la terminé, y no precisamente porque fuera grande, sino porque estaba tan salada que era imposible continuar comiendo.
No nos atrevimos con el postre, y eso que al llegar pensé en acabar la cena con un tiramisú, pero se me fueron las ganas de seguir pagando por comer mal. 
Nos fuimos con hambre y con la sensación de haber malgastado 47€.

Establecimiento: 3/5
Servicio: 3/5
Comida: 1/5
Precio: 2/5
Valoración global: no lo recomiendo para nada.

sábado, 7 de marzo de 2015

Brunch en Valencia

Hacía tiempo que no os recomendaba un sitio para comer... y hoy os voy a sorprender con un buen BrunchMe he sentido muy Gossip Girl. Como si fuéramos Serena van der Woodsen y Blair Waldorf.

Debo reconocer que cuando me propusieron ir a un brunch a las 3 de la tarde, después de una mascletá y muerta de hambre, pensé que iba a ser un desastre de idea. Pero en verdad iba con alguien que sabe muy bien lo que hace y que conoce los mejores restaurantes y bares de Valencia.

Brunch Corner está en el la Plaza Sant Bult 3 (Valencia, cerca de la Plaza Tetuán). Es un local pequeñito pero con el aire "cuqui" que tanto me gusta. Los colores pastel, la decoración en tonos blancos y una terraza perfecta para comer en verano. Por 12€ comimos muy bien y muy variado:
 Para empezar pastel de carne, de verduras o tostas de salmón. Acompañado con salchicha, bacon, huevos (fritos o revueltos) y quiche. Para beber zumo de naranja natural (no de bote, que eso se nota mucho). De postre tarta a elegir entre chocolate, manzana, zanahoria y alguna más. Y para terminar café o infusión.

Se está poniendo muy de moda salir de brunch, un almuerzo tardío o una comida según se mire. Como es pequeño, recomiendo que reservéis antes de ir. Atienden rápido, son muy amables y cada detalle está cuidado. ¡Nosotros volveremos seguro! Podéis saber más en su Facebook.